miércoles, 28 de noviembre de 2018

Si te cuentas algo, por favor, que sea bonito

Según Tony Robbins el éxito depende en un 80% de nuestra mente y el 20% de nuestras habilidades…, seguro que conoces a gente que atrae el éxito, que alcanza sus metas con naturalidad y relativo poco esfuerzo… y, por el contrario, otra para las que todo es complicado. 

¿Por qué entonces invertimos tan poco en conocer nuestra mente y cómo optimizar su funcionamiento? … No tengo respuesta. Si bien sí que es cierto que tanto las universidades como las escuelas de posgrado cada vez dedican más tiempo al autoconocimiento y la estrategia personal como base para el éxito profesional

En este post hablaré de como tu sistema de creencias influye en tus decisiones y por lo tanto en tus resultados…, no se trata de hacer cambios profundos (o sí, en caso de ser necesario), lo importante es ser consciente de que existen sesgos en tu manera de percibir la realidad:

·Si piensas que no hablas bien en público, probablemente evites a toda costa dar tu opinión en una reunión;
·Si piensas que no eres lo suficientemente bueno, intentarás ser discreto y evitar errores;
·Si piensas que el mundo es cruel, solo verás crueldad;
·Si piensas que tu jefe te tiene manía, serás reservado e inseguro y probablemente no des lo mejor de ti mismo;
·Si por el contrario, confías en ti mismo y has tenido experiencias previas positivas, el cerebro se sentirá tranquilo y serás más arriesgado.
Tu sistema de creencias se ha ido forjando a lo largo de los años, las experiencias previas, las opiniones de los demás, la educación e incluso lo políticamente correcto han ido construyendo el marco con el que percibes la realidad. Este marco te da seguridad y te protege porque es lo que conoces, pero ¿Qué pasa si estas creencias te alejan de tus objetivos? ¿Y las mantendrías si te impiden ser feliz? 

Una frase mítica de coaching y  PNL dice que “El mapa no es el territorio”, describimos el mundo con las gafas que lo vemos y nuestra mente está convencida que esta es la única manera de interpretarlo…. limitando nuestra capacidad de aprendizaje y de creación de opciones, lo que retroalimenta nuestras creencias limitantes. El cerebro  no tiene humor, cree fielmente lo que le dices y actúa en consecuencia.
El mundo empresarial hoy es más complejo que lo era hace 10 años y seguramente lo es menos que lo será en los próximos 10. Las organizaciones se enfrentan a cambios exponenciales…, transformación digital, automatización, nuevos players que afectan a sectores tradicionales… un alto nivel de exigencia que requiere altas dosis de resiliencia, empatía y foco.

Nuestras creencias influyen en nuestros comportamientos como profesionales, como equipos y también como organizaciones.
·      Si un equipo piensa que puede desarrollarse y crecer en las dificultades, apoyándose en el talento de sus miembros y su propia capacidad de aprendizaje, tendrá impulso para conseguir sus objetivos y brillar con luz propia (a esto se llama Growth mindset).
·    Si el equipo tiene miedo a fallar, por sentirse juzgado o piensa que carece de alguna habilidad, se verán superados por los problemas y el entorno y siempre necesitarán soporte externo para superar los problemas (Fixed mindset).

En las organizaciones hay creencias comúnmente aceptadas que justifican nuestros comportamientos bajo el paraguas de lo ético, lo políticamente correcto o experiencias pasadas…  Esto hace que falten ideas transgresoras que permitan dar respuestas nuevas a problemas nuevos. 

Revisar nuestras creencias y valores tanto a nivel individual como colectivo es un ejercicio sano que permite identificar aquellas que nos limitan y poder sustituirlas por otras que construyan opciones que permitan hacer frente a una realidad en continuo cambio.
Algunas preguntas para la reflexión:

 ¿Potencian las creencias de tu organización/equipo, la creatividad, la autonomía, la proactividad o cualquier otro valor necesario? 
¿Como responsable de personas eres consciente que tus propias creencias pueden bloquear el desarrollo del equipo?
¿Las historias que te cuentas son generadoras de alternativas o por el contrario llevan a la parálisis y al miedo?
 ¿Tiene tu equipo creencias que limitan su crecimiento?   
Si te interesa este tema, te recomiendo leer:
·  “Aprendiendo de los mejores” de Francisco Alcaide, es un libro imprescindible que describe la personalidad y la forma de enfrentarse a los problemas de líderes de primer nivel como Steve Jobs, Richard Brandson… está muy bien escrito y las frases del final son una fuente de inspiración inagotable.
·   “Las cinco heridas del alma que impiden ser uno mismo” de Lise Bourbeau. La autora habla de las 5 heridas habituales del alma: Rechazo, Abandono, Humillación, Traición e Injusticia y como se suelen enmascarar. Tiene reflexiones muy interesantes como que las heridas muchas veces son hereditarias ya que están muy asociadas a determinadas creencias.
·   “La sabiduría del Eneagrama” de Rud Hudson y Richard Riso. El eneagrama es un método que describe los hábitos y las creencias de 9 tipos de personalidad. Identificar tu personalidad permite conocer tu patrón de pensamiento y saber como compensarlos. También es muy últil para desarrollar la empatía entendiendo como funcionan otras personalidades.

Si te ha parecido interesante no dudes en compartir y en dejar tu comentario.

Un abrazo.
  




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