miércoles, 16 de mayo de 2018

Gestión del Tiempo: Vives o Sobrevives


Una excusa recurrente en los equipos de trabajo, en las relaciones de pareja, en las relaciones con los hijos, en las relaciones de amistad, entre estudiantes, es la falta de tiempo… la frase “No tengo tiempo” se repite con mucha frecuencia en todos los entornos. 


¿Realmente no tenemos tiempo? Tenemos 24 horas cada día, 8.760 horas cada año, y la esperanza de vida es mayor que nunca ¿Realmente tenemos excusas lo suficientemente poderosas para justificar no hacer aquello que queremos o que debemos hacer?...estudiar, emprender, investigar, escribir, pintar, viajar, salir con amigos, crear una familia…¿Hay gente a tu alrededor que realmente llega a todo y encima tiene tiempo quedar a cenar o echar una mano en obras sociales? … Yo si los tengo a mi alrededor, y ahí voy con el cuaderno y el boli aprendiendo de los mejores.

Siempre tenemos tiempo suficiente para trabajar y esta faceta de nuestra vida suele agrandarse sacrificando la vida personal y espiritual…, si te esfuerzas en tu vida profesional ¿por qué no esforzarse de igual manera en la personal? ¿es que no vale la pena?.

Si has llegado hasta aquí, es porque quieres mejorar y ya has leído bibliografía básica o hecho algún curso de Gestión del tiempo… pero, si todavía no te sientes satisfecho, y “no tienes tiempo” te propongo algunos aprendizajes breves y concisos que pueden ayudarte a dejar de ser el conejo blanco (no tenía nombre) de Alicia en el País de las Maravillas.

Aprender a gestionar mejor tu tiempo y gestionarte mejor a ti mismo en relación con la falta de tiempo te va a permitir combinar mejor tu vida profesional y personal, y vas a poder liberar energía para hacer otras actividades.

La gestión del tiempo no puede basarse solo en optimizar la realización de tareas, para lograr arañar minutos de aquí y de allá, se basa en dejar de hacer o hacer diferente:

1.       Destierra la queja, la crítica, los enfados absurdos y en definitiva todos los comedores de energía que te alejen de tu objetivo (¡Sé práctico!!). Destierra las preocupaciones por lo que sucedió y que no tiene remedio … ocupa tu mente en objetivos y alternativas. Preocúpate menos y ocúpate más.

2.       Encierra al “perfeccionista” que hay en ti, dentro de una jaula de oro, que no limite tus acciones o boicotee tu creatividad: hecho mejor que perfecto. ¡¡¡Saca al monstruo solamente en aquellas batallas que te interesen y de forma controlada, que no se apodere de ti!!!

3.       Afila el hacha, despacio antes de ponerte a trabajar, identifica tus objetivos, vívelos en tu mente, trocéalos, prioriza y establece fechas de cumplimiento (anótalos en una agenda para que no ocupen espacio en tu mente, ni energía). Es importante diferenciar entre objetivos (su consecución depende de ti) y resultados (depende de la decisión de otros).

4.       Dedica tiempo a no hacer nada… que tu mente esté relajada, es la mejor técnica para que se dispare tu creatividad, seguro que encuentras el mejor camino para conseguir el máximo resultado con un mínimo esfuerzo.

5.       Tienes tiempo, para lo que consideras importante, se valiente y admite que si no lo haces (una determinada tarea, quedar con un amigo…), es sencillamente porque no es tu prioridad. Si tu trabajo es muy exigente, intenta que tu vida personal no lo “pague” siempre..., mantén un equilibrio inestable entre vida personal y profesional… y recuerda que tu vida personal es más que tu familia, eres tú!. Ante la duda, pregunta a tus valores (los que te definen y diferencian como persona) qué debes hacer. Di “NO” cuando sea necesario.

6.       Utiliza un lenguaje que te ayude, que no te limite a ti o a los que te rodean… el lenguaje crea realidades, abre y cierra oportunidades ¿Qué oyes cuando te escuchas?

7.       Rendirse no es una opción…, aunque tengas poco tiempo empieza la actividad que te habías propuesto, supera el papel en blanco, en este momento tu mente se pone en modo ON y te surgirán más ideas para retomarlo cuando tengas tiempo.

8.       Acepta tus emociones, las que tengas en cada momento, no las culpes, escúchalas y aprende de ellas, analiza su origen…expresa tus sentimientos de manera que los demás puedan ayudarte.

9.       Aprovecha los tiempos muertos para hacer lo que te gusta .., pocas cosas no se pueden hacer con un Smartphone.



10.   Si tienes equipos de trabajo a tu cargo, planifica y prioriza, evita peticiones de última hora, establece una relación de flexibilidad mutua y ayúdales a desarrollarse como profesionales y como personas. Un buen líder se preocupa de que sus colaboradores estén bien, y logren realizarse personal y profesionalmente, ya que de esta manera podrán desplegar todo su potencial.

Para ser feliz en el trabajo y poder dar lo mejor de ti, es necesario tener vida fuera de la oficina, desempeñar otros roles, cultivar hobbies y para ello la gestión del tiempo es fundamental…, esto no significa disminuir el compromiso con la empresa, al contrario, aseguras que vas a continuar siendo un empleado de referencia en el futuro, ya que cuidas tu estado emocional para ser más creativo y empleable. 
 Un abrazo


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